La estación
Publicado: noviembre 25, 2009 Archivado en: Cuentos, Libros, Personal 1 comentario »En el taller de hoy expusimos nuestras tonalidades al recitar un cuento corto de Eduardo Galeano. Previa foto del Ferroclub de Remedios de Escalada, lo adjunto para que lo disfruten.
La estación
Achával vivía lejos, a más de una hora de Buenos Aires.
Cada mañana Acha subía al ferrocarril de las nueve para ir a trabajar. Subía siempre al mismo vagón y se sentaba en el mismo lugar.
Frente a él viajaba una mujer. Todos los días, a las nueve y veinticinco, esa mujer bajaba por un minuto en una estación, siempre la misma, donde un hombre la esperaba parado siempre en el mismo lugar. La mujer y el hombre se abrazaban y se besaban hasta que sonaba la señal de salida. Entonces ella se desprendía y volvía al tren.
Esa mujer se sentaba siempre frente a él, pero Acha nunca le escuchó la voz.
Una mañana ella no vino y a las nueve y veinticinco Acha vio, por la ventanilla, al hombre esperando en el andén. Ella nunca más vino. Al cabo de una semana, también el hombre desapareció.
De Días y noches de amor y de guerra







Q genio Galeano!
Te dejó otro cuento hiper corto q es genial en su Bocas del tiempo
Cuatro años cumplía Diego López y aquella mañana le brincaba en el pecho la alegría, la
alegría era una pulga saltando sobre una rana saltando sobre un canguro saltando sobre un
resorte, mientras las calles volaban al viento y el viento batía las ventanas. Y Diego abrazó a su
abuela Gloria y en secreto, al oído, le ordenó:
–Vamos a entrar en el viento.
Y la arrancó de la casa.