El amor es muy puto
Publicado: junio 17, 2009 Archivado en: Libros, Personal 2 Comentarios »Sigo muy vago con mi blog. Podría establecer una serie rigurosa de notables razones por las cuales no actualizo de forma periódica este sitio.
Sueño, cansancio, trabajo, estudio. No son muy originales las excusas, pero sirven para salir de una forma elegante ante la curiosidad de cualquier individuo.
- ¿Qué tal?
- Todo bien.
Sin embargo, hay algo que me motiva a escribir unas líneas en este cuaderno de bitácoras, luego de descartar la opción de ir a dormir a una hora razonable. Es el título de este mensaje, que da comienzo a uno de los capítulos de “Corazones desatados”, de Jorge Fernández Díaz. Se los recomiendo.
“El amor es muy puto, leía una y otra vez, tratando de asimilar cada palabra y de comprenderla cabalmente. Claro, se dijo, muy puto. No le gustaban las malas palabras, pero tenía que admitir que no existía sinónimo en el castellano moderno para esa expresión soez. Podía decirse que el amor era resbaladizo, egoísta, maldito, cambiante, caprichoso y hasta perverso. Pero aun así nada definía tanto el hondo carácter del amor como la palabra puto, que no aludía a la prostitución ni a la homosexualidad, sino al filo inestable de un sentimiento que no aceptaba reglas, chantajes ni definiciones”.
- Ajá, ¿y cómo te sentís?
- Bien, muy bien.
Respuestas comunes a preguntas comunes. No me pidan profundidad.







Si, Sr. Tomoyose, el amor es muy muy muy puto.
Quería decirlo
el amor puede ser a veces un poco histerico y retorcido, loco y necesario, sabelo