No llegamos a tomar el tren ni en el cine
Publicado: marzo 1, 2008 Archivado en: Películas, Personal | Tags: apagon, ben wade, cinemark, julio de vido, puerto madero, trenes, yuma 2 Comentarios »Estuve toda la semana esperando ansiosamente al estreno de la pelicula “3:10 to Yuma”, protagonizada por Russell Crowe y Christian Bale. Si, un western, una típica pelicula yanqui. Como aíºn sigo de vacaciones (el lunes me reincorporo al trabajo luego de mi licencia) controlí© estas ganas de ver la pelicula durante la tarde y me puse hacer otras cosas.

Mi criterio cinefilo es bastante particular y, ante la duda o desconfianza, suelo encomendarme a ciertas criticas de cine puntuales. “Los siempre ajustadísimos Russell Crowe y Christian Bale encarnan las emociones primarias y grandes valores (honor, lealtad, valentía) de dos tipos bien duros” dice el crítico de la cartelera de cine de Terra.
Decidí ver la pelicula bien tarde, para ir aprovechando el dia. Me juntí© a almorzar con Omar y Carlos, compañeros de trabajo, para ponerme un poco al tanto antes de reingresar a la vida laboral diaria. La charla iba pasando por diversos matices hasta que nos detuvimos en el (desastroso) estado actual de los trenes argentinos. Carlos había posteado en Taringa! una interesante nota sobre el estado actual de la casi extinta red ferroviaria argentina, que particularmente coincide con el anuncio del manejo de los ferrocarriles a cargo del ministro de Planificacion Julio De Vido. A su vez, como venia avanzando el almuerzo con abundante carne, nos quedamos charlando sobre lí¡mparas de bajo consumo. Si, uno ya sabe como una conversación entre amigos va tomando insospechados y diversos rumbos. Cuando terminí©, quedamos que Omar me iba acompañar a comprar lo que necesitaba a La Casa de las 100.000 lí¡mparas.
Como me colguí© especialmente en The Warner Channel viendo Matrix, la íºnica función disponible que me quedaba para ver “El tren de las 3:10 a Yuma” era la trasnoche. Mucho problema no me hacia, llovía levemente, y había cenado copiosamente otra vez. Cinemark Puerto Madero fue el cine elegido, por una cuestion de cercanía y horarios.
Llego 10 minutos antes de la función, pautada en cartelera para la 01:20. Pochoclos, gaseosas, golosinas. Se me hizo una maldita costumbre comprarme todos esos snacks sofisticados, que vinieron a reemplazar el añejo chocolate con mani autoctono de los cines argentinos. Al entrar al cine recuerdo la negación sistematica de mi amiga a ver un western. La calificó simplemente como “una pelicula de mierda”. Como crítica de cine creo que es demasiado contundente y personal, asi que preferí aventurarme solo en este estreno.
Ya sentado en la butaca del cine, me alcanzan los pochoclos personalmente ya que se habian quedado cortos y los estaban cocinando. Nada hacía preveer inconveniente alguno. Quizas algíºn desubicado que midiera mas de 190 centimetros de estatura delante de mi butaca, pero aíºn asi quedaba mucho espacio libre por donde ubicarme. Tampoco habia molestos espectadores devenidos en comentaristas de futbol, de esos que no dejan de hablar ni siquiera cuando alguien marca un gol.
Pero no. La pantalla de apagó y las luces de emergencia se encendieron. Temí lo peor, y en instantes se confirmó.
“Hubo un apagon general en la zona, aguarden en sus asientos y les reintegramos sus entradas”, dijo de forma autómata el encargado del complejo.
Ahi mismo recordí© los inconexos temas de conversacion del mediodia. El estado de los trenes argentinos tenian mucho que ver con el uso de lí¡mparas de bajo consumo. Tanto tenian en comíºn que decidieron que Julio De Vido gestionara los problemas ferroviarios junto a los problemas de energia.
Y alli estaba, en medio de la oscuridad. Mire mi reloj, eran las 02:10. Tuve un rapto de irónica iluminación. Supe que la realidad argentina supera cualquier ficcion de Hollywood, y desilusionado confirmí© que Ben Wade no pudo tomar el tren de las 3:10 a Yuma.






Lo dije y lo vuelvo a decir: ese chiste es glorioso!
[...] me cae bien. Lo he visto en varias de sus películas, en especial dos títulos que vi en el cine, El tren de las 3:10 a Yuma (que ya hemos citado en el blog) y Ganster [...]